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Los emprendedores que buscan retos y desafíos nuevos usualmente se encuentran frente a la posibilidad de ampliar la cartera de productos, con la finalidad de explorar nuevos mercados y apuntalar mejores ingresos. Sin embargo, aunque “lanzar un nuevo producto” se dice fácil, hay un proceso serio y profundamente analítico detrás.

Comercializar un producto nuevo sin evaluar todas las consecuencias resultantes, puede conllevar una serie de reacciones que perjudiquen al emprendimiento de distintas maneras, por ejemplo, canibalizando otro producto de la cartera de la compañía, o su vez ofreciendo un producto con el que no se logra satisfacer las necesidades de los clientes, lo que puede significar ceder espacio a la competencia.

Ante el deseo de lanzar un nuevo producto al mercado, hay dos preguntas claves que no pueden faltar en la mente de los gerentes: ¿Qué esperan los clientes? ¿Qué objetivos percibe el lanzamiento del nuevo producto? Estas dos preguntas tienen enfoques totalmente distintos: la primera se basa en el cliente, en identificar sus deseos, expectativas, preferencias, gustos, necesidades, etc. La segunda tiene un enfoque compartido: entre empresa y mercado, es decir pretende en base a una iniciativa interna de la organización, analizar las repercusiones que ésta tenga en el mercado.

Para entender la necesidad de lanzar nuevos productos al mercado es importante tener en cuenta cómo funciona dicho mercado y cómo actúan los consumidores frente los productos disponibles. Los consumidores son impredecibles. Su actitud frente a los productos disponible puede cambiar con rapidez y de manera inesperada.

Por otra parte, hay que entender que la mayoría de los productos tiene un ciclo de vida natural. Con el tiempo, los productos se vuelven obsoletos, bien porque el diseño ya no responde a las expectativas, bien porque su funcionalidad ya no es tal o se ha visto reemplazado por otros productos más completos.

También hay que tener en cuenta la competencia también está buscando cómo mejorar su presencia en el mercado y cómo ganar y fidelizar clientes. Para ello, la introducción de nuevos productos es una baza importante. La presión que ejercen los diversos emprendimientos del sector apoya la idea de seguir lanzando nuevos productos. El que no lo hace, simplemente se queda atrás. Vamos a los tips guía:

1.Presentar algo innovador.

El objetivo principal del proyecto debe ser incorporar alguna solución al mercado. Si lo que se va a ofrecer ya existe o no es original, quizás lo mejor -en una economía inestable- sea no lanzarlo. A su vez, es indispensable partir de una oportunidad real del mercado u ofrecer una solución a una demanda insatisfecha. Es decir, el o los productos tienen que brindar una solución a alguna necesidad específica de la gente. También es un requisito ineludible conocer muy bien el mercado al que se apunta entrar con el producto o servicios ofrecidos.

2. Definir claramente el proyecto

Primero, determinar exactamente qué producto o servicio se va a ofrecer, cuáles van a ser los alcances y los límites de la propuesta. Luego, definir los objetivos en forma clara, sin auto engañarnos y cumplirlos. Tener en cuenta que, si los objetivos no se pueden enunciar, va a ser muy difícil poder controlar su cumplimiento. Para ello, conviene contemplar que los deseos expresen los objetivos generales de la línea, y que éstos luego se organizarán en una cadena de objetivos, que se abrirán en subobjetivos, actividades y tareas. Por ejemplo, si lo que se busca es lograr reconocimiento, es necesario exponerse, hablar, comunicar los mensajes, mostrar los productos.

3. Tener una identidad clara

El dueño o gerente de desarrollo, marketing y/o ventas tiene que tener un estilo que permita mostrar un formato diferenciado, tendiendo a lo único y con posibilidad de crecimiento. Esta identidad, concepto o poética, servirá para lograr un criterio de unicidad.

Una nueva línea de productos emprendida, además de vender productos y servicios, ofrece una identidad, que es el estilo que se impone en determinadas acciones de la empresa, de sus participantes y en el modelo de funcionamiento. Y la marca tiene que representar esa identidad en forma simple, dejando ver el espíritu de la empresa.

4. Contar con perfil emprendedor

Ser emprendedor de una nueva línea de productos no es cosa simple. Se requiere tener una buena actitud, ser flexible y estar listo para enfrentar los desafíos que aparezcan. Deberá haber delegación de acciones de producción, marketing y ventas; toma de decisiones, elegir caminos, enfrentar el futuro de esta nueva línea de productos para la empresa. En el pasado, se hablaba del dueño o gerente del proyecto como el encargado de hacer todo. Hoy, se ve al dueño del proyecto como aquel que sabe delegar y armar equipos para una nueva unidad estratégica de negocios. Esto significa que debe prepararse para confiar, debe entrenarse para poder transmitir a otros lo que desea para esa nueva línea específica de productos.

5. Tener conciencia de riesgo

Toda planificación tiene un riesgo asociado, No se puede asegurar el futuro, pero, a través de la planificación, se puede acortar el nivel de riesgo. Vivir riesgos no es opcional y estar en el mundo del comercio es vivir riesgos.

¡Un abrazo!

Mgter. Sergio Tolaba Arias

+54 9 351 6 2406544

Sergio Tolaba Arias

Soy Sergio, consultor en innovación empresarial, con más de 15 años en Latinoamérica ayudando a negocios a crecer. Este blog es mi espacio de reflexión y acción en Marketing de Experiencia, Excelencia en Atención al Cliente, Ventas 360° y Liderazgo Ágil.

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2 comentarios en “¿Un nuevo producto en tu cartera?”

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