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Me permito una breve pausa sobre la inteligencia emocional…

Podríamos pensar que una persona inteligente, es decir, alguien que resulta diferencial en un test de coeficiente intelectual, forzosamente tiene su futuro asegurado, así como un camino de logros y éxitos académicos, laborales y profesionales totalmente consolidados.

Pero no únicamente este tipo de inteligencia rige nuestra vida, un claro ejemplo de ésto, es que en algunas ocasiones, el alumno de más altas calificaciones en el aula escolar, no siempre es el que obtiene el mejor empleo, lleva la mejor vida en pareja o se integra a diversos ámbitos sociales sin mayores problemas.

Con esto quiero decir que en muchas ocasiones son las emociones las que nos hacen tomar nuestras decisiones, en ese momento nos podemos dar cuenta de la poca relación que hay entre la inteligencia clásica y la inteligencia emocional.

Tomando esto como referencia me he puesto a observar distintos comportamientos y he podido constatar que claramente existen personas capaces de dominar su vida emocional con gran habilidad y de mucho mejor manera que otras.

A continuación me gustaría citar los principales componentes de la inteligencia emocional según Daniel Goleman (su principal referente mundial), para de ésta manera prestar mayor atención a este tipo de habilidades que pueden marcar nuestra vida tanto o más que el C.I.

El Autoconocimiento emocional (o conciencia de uno mismo), se refiere al conocimiento de nuestras propias emociones y cómo nos afectan. En muy importante conocer el modo en el que nuestro estado de ánimo influye en nuestro comportamiento, cuales son nuestras virtudes y nuestros puntos débiles. Nos sorprenderíamos al saber cuan poco sabemos de nosotros mismos.

Autocontrol emocional (o autorregulación), que nos permite no dejarnos llevar por los sentimientos del momento.

Automotivación, dirigir las emociones hacia un objetivo nos permite mantener la motivación y fijar nuestra atención en las metas en lugar de en los obstáculos. En esto es necesaria cierta dosis de optimismo e iniciativa, de forma que seamos emprendedores y actuemos de forma positiva ante los contratiempos.

Reconocimiento de emociones ajenas (o empatía), las relaciones sociales se basan muchas veces en saber interpretar las señales que los demás emiten de forma inconsciente y que a menudo son no verbales. El reconocer las emociones ajenas, aquello que los demás sienten y que se puede expresar por la expresión de la cara, por un gesto, por una mala contestación, nos puede ayudar a establecer lazos más reales y duraderos con las personas de nuestro entorno. No en vano, el reconocer las emociones ajenas es el primer paso para entenderlas e identificarnos con ellas.
Relaciones interpersonales (o habilidades sociales).

Cualquiera puede darse cuenta de que una buena relación con los demás es una de las cosas más importantes para nuestras vidas y para nuestro trabajo. Y no solo tratar a los que nos parecen simpáticos, a nuestros amigos, a nuestra familia. Sino saber tratar también exitósamente con aquellos que están en una posición superior, con nuestros jefes, con nuestros enemigos…

Al desarrollar los componentes anteriores podemos obtener grandes logros a nivel personal y también profesional, actualmente son muchas las empresas que están invirtiendo mucho dinero en formar a sus trabajadores en inteligencia emocional. Y esto es así porque se han dado cuenta de que la clave del éxito, la clave de las ventas, está en el grado en el que los trabajadores de una empresa conozcan y controlen sus emociones y sepan reconocer los sentimientos de los clientes.

Desde mi punto de vista, experiencia pura, una persona con gran manejo de su inteligencia emocional es capaz de dejar atrás la timidez, la inseguridad y el retraimiento, puesto que esto constituye la peor barrera para llegar a cualquier lugar deseado, y el dejar atrás las rivalidades entre seres humanos, envidias o resentimientos y compartir todo el conocimiento pues de ésta manera todos generamos y adquirimos, mayor conocimiento.

Es por esto que considero muy importante conocernos más a fondo, y analizar la manera en que operamos en relación con nuestras emociones.

«La felicidad humana no es producto de los grandes acontecimientos de la vida, sino de las pequeñas vivencias cotidianas» (Benjamin Franklin)

«Todos somos lo que creemos ser» Nuestra propia imagen determina exactamente cómo nos comportamos. «Si nos aborrecemos, también aborreceremos a los demás; cuando nos encanta ser quienes somos, todo el mundo nos resulta maravilloso» (Andrew Matthews)

«El más poderoso es aquél que tiene poder sobre sí mismo». (Séneca)

A partir de éstas citas célebres podemos deducir que las personas que creen conseguir las cosas por su propio esfuerzo apenas y son afectadas por los pronósticos negativos de los demás.

¡Un abrazo!

Mgter. Sergio Tolaba Arias

+54 9 351 6 240655

Sergio Tolaba Arias

Soy Sergio, consultor en innovación empresarial, con más de 15 años en Latinoamérica ayudando a negocios a crecer. Este blog es mi espacio de reflexión y acción en Marketing de Experiencia, Excelencia en Atención al Cliente, Ventas 360° y Liderazgo Ágil.

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